A propósito de un caso: Displasia de Cadera en perros

Hoy os queremos presentar a ROC, un border collie nervioso y activo, que con 8 meses de edad diagnosticamos de Displasia de Cadera bilateral.

¿Qué es la Displasia de Cadera?

anatomía normal y displasia

La Displasia de Cadera en perros es una enfermedad hereditaria, que tiene cierto componente ambiental (como el sobrepeso o ejercicio intenso durante el crecimiento). Es la enfermedad osteoarticular más frecuente en perros, afectando principalmente razas grandes y medianas. Afecta a la articulación coxo-femoral, esto es la articulación de la cadera, provocando una mala congruencia entre el acetábulo y la cabeza del fémur. Resultado de esta incongruencia, la cabeza del fémur aparece luxado o subluxado, y con el tiempo, esto acaba provocando inflamación y cambios degenerativos en la articulación y tejidos circundantes, desembocando en una artrosis, lo que ya no es reparable si no es poniendo una prótesis de cadera. Por ello, en razas predispuestas a padecer esta enfermedad (sobre todo Labrador Retriever, Pastor Alemán, entre otros) es recomendable hacer una radiografía cuando son jóvenes para descartar o confirmar este problema, ya que en edades juveniles podemos tener algunas opciones de tratamiento.

 Sintomas

El signo principal es el dolor que tiene el perro en la cadera resultado de la “mala” anatomía de la articulación.

perro juntando las extremidades posteriores por la displasia

En el caso de Roc, con 7 meses el propietario ya notaba que tenía cierta intolerancia al ejercicio, se “cansaba” más que otros perros y se paraba a descansar a menudo. Otros perros muestran el dolor de manera diferente, con cambios de humor, con una marcha diferente a la de un perro normal, o apoyando las extremidades juntándolas (como en el caso de la fotografía)…

Si el perro ya ha desarrollado artrosis , este dolor será más evidente. En caso de creer que su perro sufre alguno de estos signos, es importante que acuda a su veterinario para que revise su animal y le indique si es necesario realizar alguna prueba.

Diagnóstico

Con una radiografía de cadera, con el perro boca arriba y estirando bien las piernas (siempre con el perro anestessiadoo con una sedación profunda) puede ser posible diagnosticar la displasia. Para evaluar más el grado de displasia, y si existen opciones quirúrgicas, se suele practicar otra radiografía con distracción de las extremidades, poniendo un aparato entre las piernas del perro que nos separe los fémures y nos permita ver el grado de laxitud que tiene articulación.

distracción de la cabeza femoral

ángulo de Norberg

En el caso de Roc era bastante evidente que los fémures se subluxaban fuera de la cadera cuando aplicábamos la distracción (lo que pasaba también de manera “natural” cuando corría mientras jugaba y por eso tenía dolor y tenía que parar a descansar )

Prevención

Ya hemos dicho que la Displasia es una enfermedad hereditaria, pero influyen ciertos factores que pueden agravar o minimizar la expresión de esta enfermedad. Una dieta pobre o un exceso de ejercicio son factores que hay que controlar para intentar evitar un desarrollo de la enfermedad, sobre todo durante el periodo de máximo crecimiento, entre los 3 y los 8 meses de edad. Evidentemente, hay casos en los que a pesar de controlar estos aspectos la enfermedad aparece igualmente ya que el factor hereditario es prevalente, pero en casos leves estos factores pueden ser decisivos para una evolución u otra.

Tratamiento

Según la edad y el estado de la articulación, encontraremos diferentes opciones de tratamiento. En algunos casos, en perros jóvenes y sin artrosis, se pueden plantear algunas opciones quirúrgicas para corregir el “defecto” de la cadera. En el caso de Roc, por suerte, se detectó la displasia suficientemente pronto como para tener esta opción. y se le practicó una Doble Osteotomía de Cadera, cirugía que permite aumentar el recubrimiento de la cabeza del fémur y evita la subluxación de la extremidad y por tanto conforma una anatomía “normal” en la cadera. Esto se consigue haciendo 2 cortes en los huesos de la cadera y poniendo una placa haciendo que la cadera se desplace de forma que abarque la cabeza del fémur:

RX post-quirúrgica Roc

cirugía Roc

Roc todavía tendrá que esperar unas seis semanas para que podamos practicarle la cirugía en la otra extremidad. En casos donde ya hay artrosis, o la displasia se diagnostique cuando la cadera ya no está en crecimiento, el tratamiento que nos queda suele ser sólo paliativo del dolor, con antinflamatorios y protectores de cartílago, o bien una prótesis o artroplastia de la cabeza del fémur en caso de artrosis muy graves y con mucho dolor.

También existen camas específicas para perros con artrosis que aíslan más del frío, y con materiales viscoelásticos que alivian el dolor. Son medidas coadyuvantes al tratamiento médico que siempre son de agradecer. También es importante que el perro haga cierta actividad física para mantener la musculatura de las extremidades, ya que la pérdida de musculatura hará que la articulación sea aún más inestable y por tanto haya más dolor e inflamación. Se trata de hacer ejercicio suave, caminatas, no hacerlo correr o saltar, o bien si hay posibilidades, hacer natación, ya que de esta manera damos tono muscular sin cargar peso en la extremidad y reduciendo el impacto sobre la articulación. Esperamos que este post os haya resultado interesante. Como siempre, si lo desea, nos puede enviar sus dudas a través del email o llamándonos directmente.